Ayer platicando con unas amigas me vino a la mente cuántas de nosotras en algún momento de nuestra vida nos hemos vivido una historia de amor de la que no nos sentimos orgullosas por habernos dejado maltratar, tan común antiguamente, pero en los últimos días hemos estado atentas a un caso particular de una chica brutalmente golpeada por su ex novio, y se me han venido a la mente tantos recuerdos de gente que conozco, de casos que he visto en las noticias, de mi propio caso y me hacen sentir impotente, es por eso que hoy antes de envolverme en la rutina dominical, escribo esto para pedirles por favor mujeres, nunca dejen su esencia para que una
relación funcione. Se sabe que la palabra soledad causa terror, pero créanme
que es más terrorífico estar en una relación tóxica.
Cuando estamos jóvenes, dependiendo de la educación recibida,
lo que vimos en casa, será el tipo de apego emocional que buscaremos, muchas
veces lo tomamos a la ligera, andamos con chicos que nos gustan mucho y les
pasamos por alto muchas cosas, vaya que si te cela es porque está muy enamorado
de ti!, podemos pasar por alto gritos, y hasta un bofetón, es que se muere por
mí, no soporta que nadie me mire, que romántico!, pero se supone que a medida
que maduramos aprendemos con las experiencias lo que es mejor desechar de
nuestras vidas, sin embargo, si nuestro concepto de nosotras mismas es erróneo,
seguimos justificando y pasando por alto el maltrato físico y emocional,
siempre hablar de temas afectivos y de amor resulta muy complicado pues encontrar
el más ajustado a nosotros no es simple y es que hay amores que nos quitan el
aliento, que nos emocionan, que nos ahogan, que nos atemorizan pero nos hacen
sentir vivas, en donde se mezclan los deseos, la enajenación y la necesidad de
tener a esa persona cerca a toda hora. Pero cuando se acaba todo este mariposeo
y la pasión pierde un poco su intensidad, empezamos a aterrizar cosas que nos
hacen ruido, como el poder tener una plática amena, los gustos son afines, nos
divertimos juntos, pero y si no?, si después de la pasión hay silencio, hay
egoísmo, hay manipulación, hay insultos, gritos, opresión, desidia, fastidio, o
simplemente evasión de encontrar una estabilidad como pareja para planear el
futuro.
Tendremos que estar muy atentas a nuestras propias
reacciones ante una pareja chantajista, o manipuladora, cuando comienzan las
cosas a tornarse raras, como cuando ya no sientes que circula el aire, que ya
no se disfruta la cotidianidad para no pasar por alto esas señales que son
preludio a una agresión, esto significa igual estar atentas a nuestras reacciones
pues nosotras podemos ser las chantajistas y manipuladoras, y es que a nadie se
le puede obligar a amar. También tenemos que darnos cuenta que tanto nos
estamos apartando de nuestra familia y amigos, renunciando a lo esencial para aferrarnos
a una sola persona como si ésta fuera el centro de nuestro universo, ya que no
debemos idealizar este amor por encima de nuestras propias necesidades, ya que
si lo pasamos por alto en poco tiempo o seremos más que unos títeres y nuestra
voluntad estará a merced del titiritero, ojo, nunca debemos llegar a ese
extremo por favor, tratemos de fomentar una buena autoestima, recuerda que si
el amor te está apretando, coño niña, es que no te queda, quítatelo de
encima!!! Qué necesidad de cambiar tu esencia para encajar con esa persona. Y
mira que entiendo el punto de todo ese bagaje de ideas preconcebidas de que las
mujeres nacemos para vivir en matrimonio y procrear!! Pues los tiempos cambian,
que para ser felices nos debemos procurar nosotras nuestra felicidad, haciendo lo
que nos gusta, reinventándonos, viajando con amigas, que se yo, tu sabes
perfectamente que has dejado del lado para seguir o estar con alguien que “no
te viene”, así que aprendamos de nuestras metidas de pata y a caminar y reconstruir
nuestras alas para que nuestro próximo vuelo sea tan hermoso como nosotras queramos
Comentarios
Publicar un comentario